2017-04-20 08:04 El Soplo Por: Administrador

El disgusto de Florentino con las teles está más que justificado



Carlos Muñiz Florentino Pérez no oculta a su círculo más próximo su indignación por el trato televisivo que recibe el Real Madrid en comparación con el que las teles ofrecen al Barça. El presidente blanco tuvo ayer una nueva oportunidad para confirmar el trato de favor que recibe el club culé. Como era de esperar, el árbitro holandés Bjorn Kuipers puso anoche todo de su parte para que el Barça pudiera culminar su fracasada remontada ante la Juventus. Pero esta vez no fue suficiente la ayuda del árbitro. Si Aytekin lo hizo posible ante el PSG, Kuipers solo y sin ayuda poco podía hacer si los jugadores del Barça, que sólo dispararon una vez entre los tres palos, no ponían algo de su parte. Pero Kuipers cumplió bien con su papel y dejó sin sanción una agresión de Neymar (está muy nervioso este chico últimamente) al jugador de la Juventus Pjanic. Después de perdonarle a Neymar la tarjeta por unas protestas groseras que sólo pretendían enardecer al público para predisponerlo en su contra y conseguir que el canguelo le obligara a pitar a favor del Barça, Neymar se tomó la justicia por su mano después de que Pjanic chocara con Messi haciéndole caer en mala posición y lastimándose en la cara. Neymar decidió vengar la acción y fue directamente a por Pjanic ante las narices de Kuypers, que no se atrevió a enviar al brasileño a la caseta, como era su obligación, y dejó el castigo en una simple amarilla que hubiera sido roja si hubiera tenido agallas de sancionar antes con tarjeta las desaforadas protestas de la vedette brasileña. Fue una jugada que tuvo una incidencia directa en el partido. Sin embargo, la realización televisiva no se dignó a repetirla, no fuera a ser que la audiencia descubriera al verdadero Neymar, que poco o nada tiene que ver con un artista del balón, y sí con una persona inmadura y caprichosa que se toma la justicia por su mano. Ese trato de favor que disfruta el Barça en las televisiones, unido al interés de las mismas por exagerar cualquier aspecto negativo que pueda perjudicar al Real Madrid, es lo que tiene a Florentino Pérez de los nervios, porque le gustaría tener el mismo trato que el Barça con las repeticiones que interesa repetir y las que interesa no repetir. La suerte es que las teles no marcan goles y por ahí no pueden con el Real Madrid.



Comenta con Facebook


Artículos Relacionados