2017-02-15 14:02 Opinión Por: Administrador

¿Qué problema tiene Luis Enrique con TV3?



Pedro Riaño La relación de Luis Enrique con la prensa roza lo enfermizo. Llegó al Barça con el hacha de guerra desenfundada. No había recibido ninguna crítica, pero, por si acaso, él se mantuvo a la defensiva desde el primer día, porque sabía en dónde se metía. Luis Enrique ha visto siempre a la prensa como a un enemigo más. Incluso a su prensa, a la prensa amiga. Y es normal que desde fuera de Cataluña pueda sorprender que Luis Enrique se líe a gorrazos con TV3, la tele del Barça. O con el diario Sport, el diario del Barça.  Pero todo tiene su explicación. No es discutible el apoyo fervoroso que tanto TV3 como Sport ofrecen incondicionalmente al Barça. Por la cuenta que les trae. Las victorias del Barça son sinónimo de incremento en las audiencias y las ventas. Por eso todos reman en la misma dirección, aunque con métodos diferentes. Y lo que molesta a Luis Enrique es el método. Tanto en la redacción de deportes de TV3 como en el diario Sport dejó Pep Guardiola sembrada la semilla de su ADN. Y un grupo muy numeroso de profesionales de la pluma y del micrófono de ambos medios mantienen viva su fe incondicional a los principios fundamentales de Pep. "Naufragio de un Barça sin entrenador", titula hoy su articulo de opinión Ernest Folch, director de Sport. Revelador.

La semilla que sembró Guardiola y que hace daño a Luis Enrique

Por eso, cuando el Barça golea echando mano del contragolpe, refunfuñan. Ese no es su Barça. Y acusan a Luis Enrique de traicionar a Pep Guardiola y de cambiar el estilo de juego que dejó en herencia y que no es negociable. Es igual que Xavi ya no esté. Hay que tener posesión y control obsesivo del balón. Guardiola, sin Xavi, sin Iniesta, sin Messi y sin Busquets se estrelló en el Bayern en su asalto a la Champions durante tres años, y su aventura en el Manchester City amenaza ruina por algo tan sencillo como no disponer de los jugadores adecuados para jugar como a él le gustaría. Y Luis Enrique, que es partícipe de esa filosofía de juego, no está dispuesto a renunciar a la pegada, al contraataque, cuando tiene a dos jugadores como Luis Suárez y Neymar que se lo permiten. A Guardiola le gustaba jugar sin delantero centro. Y Luis Enrique tiene al mejor. Y se pregunta: ¿qué tengo que hacer? ¿dejar a Luis Suárez en el banquillo? En medio de este embrollo conceptual, a Luis Enrique le ha sentado muy mal que fundamentalmente TV3 se haya mostrado critico con sus triunfos porque han llegado sin la bendición de Pep Guardiola y su filosofía. Ese Barça, aunque fuera campeón, no gustaba en TV3. Y se la tenía guardada. Lo ha pagado Jordi Grau, pero el malestar del técnico va más allá de quien le hace la pregunta. Esta molesto con el fundamentalismo que no ve otra manera de jugar a fútbol que la de Guardiola. Y él no es Guardiola. Es Luis Enrique, para lo bueno y para lo malo. Fuera se sorprenden de que Luis Enrique pueda estar peleado con la tele más culé del mundo. En el Barça pasan estas cosas. Aquí no hay seres superiores y nadie le escribe los guiones a nadie. Todos tienen el derecho a decidir lo que quieren opinar. Y eso a Luis Enrique no le ha gustado.



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