2016-09-09 17:09 Opinión Por: Administrador

Estos tipos le están haciendo demasiado daño al fútbol en nombre de la FIFA



CARLOS MUÑIZ No es de recibo que un organismo como la FIFA, que en los últimos meses se ha caracterizado por su tóxico nivel de corrupción en todos sus estamentos, pueda ejemplarizar sobre los demás con severas sanciones que exigen un fair play que desde el propio organismo no se ha sabido cumplir. Están bajo sospecha desde el presidente (el ya dimitido Blatter) hasta el botones de la organización. Las oficinas de Zúrich huelen a podrido y no hay día que no se destape un nuevo escándalo relacionado con la corrupción y el tráfico de influencias que ha caracterizado a este organismo en los últimos años. Ahora imparten sanciones ejemplares a los demás. Seguramente con el fin de recaudar fondos para sus famosos ágapes y para sufragar los viajes en primera y los hoteles de cinco estrellas, más las correspondientes dietas, de quienes se juntan allí para hacer ver que hacen algo, porque el fútbol, organizativamente, está ahora igual que hace cincuenta años. Y mientras comen y beben, se dedican a imponer sanciones. Al Real Madrid, al Atlético y al Barça, por ejemplo, por sacar a niños de la miseria, ofrecerles un futuro mejor que el que les espera, formarles como personas y como deportistas y, si hay suerte, abrirles el paso para jugar en su primer equipo. Eso para la FIFA es poco menos que tráfico de niños. Y han entrado a saco. Y acaban con todo, incluso con Zidane por firmar un contrato de trabajo con el Real Madrid y fijar su residencia en la capital de España para compartir su vida con su mujer y sus hijos, su familia. Eso para la FIFA es tráfico de niños y así ha quedado especificado en la sanción al Real Madrid. A la FIFA no le ha gustado que Zidane se fuera a trabajar a Madrid y se llevara a sus hijos con él. Zidane no entiende nada, el Real Madrid tampoco y el mundo entero está en estado de shock ante las arbitrariedades de un organismo que le ha cogido el gusto a sancionar a los demás mientras en sus despachos se cometen todo tipo de tropelías que quedan sin castigo. Al menos hasta ahora. ¿Y quién castiga al que no sabe castigar? Así contribuye la FIFA a propagar el fútbol. Un puñado de niños tendrán prohibido practicar su deporte favorito porque la FIFA se lo impide. Varios jugadores del Barcelona, que iban para estrellas, han sido borrados de un plumazo del mapa del fútbol por la FIFA. Ahora les toca el turno a los del Real Madrid, estrellas en potencia que verán truncadas sus carreras porque así lo decide la FIFA caprichosamente. Urge que alguien ponga orden. Estos tipos le están haciendo ya demasiado daño al fútbol en nombre de la FIFA.  








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